anoche dormí con una chica

y cuando digo “dormí”, significa que simplemente “dormimos”. Fue algo que no me esperaba, no por el hecho de que no hayamos tenido relaciones sexuales, sino porque no creí que ella fuera así de abierta. Supongo que eso es bueno, sobre todo si consideras que yo sí quería tener relaciones sexuales, pero lo que no fue bueno fue que se le hiciera tan fácil dormir a mi lado y aún así no quisiera besarme. No lo escribo porque no me hubiera besado, porque ella tiene todo el derecho divino de no hacerlo, sino porque es evidencia de una paradoja sexual de lo más común: la chica que “se guarda” lo que siente. No tiene nada de malo, de la misma manera que yo termino siendo un cliché igual de común: el chico que no quiere un “compromiso”. Tal vez eso fue todo; ella lee en mi esa carencia, y solamente esta esperando a que yo se lo confiese. Creo que todos hemos estado en situaciones similares… perdiendo y/o ganando. En este caso, no se como me está yendo a mí, porque no se que es más grande en mí: mis ganas de dormir con ella, o mis ganas de despertar con ella.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>